Un buen arquero no es sólo alguien con buena altura, físico atlético y con buenos reflejos.
También existen varios otros elementos, psicológico y fisiológico.
Para un equipo es la última barrera para evitar la derrota absoluta.
Todo esto conlleva una gran personalidad y sobre todo espíritu de lucha, que ayudan a convertirse no solamente en un arquero que juega en primera, SINO EN UN ARQUERO DE PRIMERA.